Gran Scala podría situarse a tres kilómetros del casco urbano de La Almolda


La Almolda adquiere cada día más fuerza para albergar Gran Scala. A las últimas misivas recibidas, este lunes, por los propietarios de terrenos situados a tres kilómetros del casco urbano de La Almolda se suma la licitación de la futura acequia de Monegrillo que abastecería de agua el complejo de ocio y juego.
La Almolda.- Los propietarios de los polígonos 1,2, 3 y 4 del término municipal de La Almolda siguen recibiendo cartas en las que se pide que muestren su predisposición a vender o permutar sus tierras y también, en el caso de que así sea, su disconformidad con el proyecto Gran Scala. Las últimas misivas se han recibido este lunes y en ellas las propiedades detalladas corresponden a terrenos ubicados a tres kilómetros del casco urbano de La Almolda.
El Ave atravesaría estos terrenos, al estar los polígonos 1 y 2 situados al norte del tren de alta velocidad y al sur, los polígonos 3 y 4. Precisamente, está última zona está siendo estudiada como posible zona ZEPA.
El problema del agua se solucionaría con la futura acequia de Monegrillo que, por cierto hace algo más de un mes, la Confederación Hidrográfica del Ebro licitó la redacción del proyecto. La acequia está contemplada dentro de la zona regable de Monegros II.
El proyecto de la acequia supondrá una inversión de 210.826 euros y llevará el agua hasta el sector XIII de la zona regable de esta segunda parte del Canal de Monegros, beneficiando en total a 1.923 hectáreas. La infraestructura tendrá su toma al final del Tramo I del Canal de Sástago, que está situado justo en los terrenos ojeados por el Gobierno de Aragón y el ayuntamiento de La Almolda y se realizará a través de un canal abierto que tendrá una longitud total de 7,5 kilómetros. El suministro de electricidad vendría de la línea Aragón-Cazaril.
Tierras a disposición del Ayuntamiento y del Gobierno de Aragón
En las cartas enviadas, se pide literalmente la posibilidad de “manifestar su interés de poner a disposición del ayuntamiento y del Gobierno de Aragón sus tierras, o bien su interés por la permuta por terrenos de propiedad municipal”.
En los impresos, se detalla el precio por hectárea, que en el caso de ser zona erial, monteriza o no cultivo sería de 6.000 euros y si es zona de cultivo sujeto a PAC, el precio por hectárea ascendería a 9.000 euros. También, hay un apartado para aquellos vecinos “disconformes” con el proyecto.
El ayuntamiento, según una vecina de La Almolda, está viviendo unos días “movidos”. Son muchas las personas que se acercan hasta el consistorio con los papeles ya firmados y con la conformidad de que “dejan sus tierras en manos del ayuntamiento, las permutan o las venden”.
Pero, parece que el proceso lleva su ritmo ya que según han manifestado fuentes municipales el número de firmas recogidas dista mucho del dado por otros medios de comunicación que aseguraban que sólo quedaban 12 propietarios por mostrar o no su conformidad.
En estos momentos en La Almolda las opiniones de los vecinos sobre la oportunidad de desarrollo que supone este proyecto están divididas.
Para una vecina de La Almolda, el sentir general del pueblo es positivo, “desean que el proyecto se haga aquí. Si no es por Gran Scala, la escuela hubiera tenido que cerrar porque dentro de unos años, sólo habrá un niño de esa edad. Habrá más servicios como escuelas, residencias, hospitales y la gente está más contenta porque piensan que los jóvenes no van a tener que irse”.
Aunque, también hay otros que se oponen a este proyecto y no han dudado en romper las cartas, nada más recibir la segunda ronda de misivas. No se escudan en los perjuicios que pueda acarrear Gran Scala, si no en el fin de su medio de ganarse la vida. “Prácticamente nos dejan sin nada. Somos agricultores y en maquinaria habremos invertido unos 1,2 millones de euros. El precio que dan por hectárea ni es mucho, ni es poco, porque el dinero se va enseguida”.



Como parte de algo que siento por La Almolda, creo que sería muy bueno que algún proyecto se instalará en esa zona, cierto es, que la gente joven desaparece a la primera oportunidad de trabajo. Es una zona desierta, pero no muerta ni olvidada. Le llaman el desierto, pero es más bello, allí encuentras la paz, el aire, la tranquilidad. Pero también tenemos la obligación de mirar hacía el futuro, ¿que será de esa tierra, ese lugar dentro de 20 años?…No hay niños en las escuelas, no hay prácticamente comercios porque la gente va a Zaragoza a comprar, no hay lugares de ocio, cultura, donde la gente puede ir a pasar un rato. Tenemos que ser un poco relacionales y no ponerles pegas siempre a todo. Este proyecto a hecho mucho daño a personas que no tenían nada que ganar ni perder, pero la gente en vez de estudiar, escuchar, oír y saber lo único que parece en este país que es lo que vale es criticar, poner verdes a todos, negarse al futuro, etc. Creo que sería un gran proyecto y una forma de riqueza para muchas familias, trabajo, y sobre todo no tener que dejar desiertos los pueblos, esos tan maravillosos donde la mayoría hemos pasado los mejores veranos de nuestra vida, donde hemos sentido lo que es la vida tranquila, la amistad, la libertad y una forma de vida que los que vivimos en la ciudad envidiamos.