La inmensa mayoría de los aragoneses respaldan el proyecto
La inmensa mayoría de los aragoneses respaldan el proyecto de Gran Scala.
Así ha quedado de manifiesto en diversas encuestas realizadas por medios de comunicación o por asociaciones empresariales. Nadie va a negar que existen ciudadanos que se oponen al proyecto, pero suponen un mínimo porcentaje que forman parte del sistema.
Por el respaldo mayoritario y por la transformación económica que supondría el complejo me atrevo a afirmar que Gran Scala es el proyecto de mayor interés general que existe en Aragón. El interés general emana de la incidencia de este proyecto sobre toda la comunidad y debe de entenderse como algo que está por encima de la suma de intereses locales o particulares.
De esta crisis económica debemos aprender algunas cosas como que necesitamos revisar nuestro modelo económico que no puede basarse en la construcción y el automóvil. Debemos impulsar otras estructuras que nos permitan crecer de una forma más sostenible. En este sentido la energía, la logística, las TIC y el ocio son sectores que cobrarán mayor protagonismo en nuestra economía.
En más de una ocasión he dicho que el ocio supone la quinta pata del Estado del Bienestar, una vez consolidadas las pensiones, la sanidad, la educación y ahora la asistencia social. El ocio culmina la pirámide de necesidades y será un importante sector en las economías más desarrolladas. Gran Scala representa ocio para todas las edades, desde los niños hasta los adultos.
En el día de hoy los promotores han comenzado a firmar las opciones de compra de los terrenos ubicados en Ontiñena sobre los cuales quiere levantar el mayor complejo de ocio de Europa que según su plan de negocio puede atraer a 25 millones de visitantes lo que le convertiría en el primer destino turístico, por delante de París, incluso. Generaría cerca de 60.000 puestos de trabajo, una cifra próxima a la de personas en situación de desempleo en la comunidad, por lo que nadie dudará de los beneficios que sobre la economía aragonesa puede producir.
Su beneficio no sólo se quedará en la comarca, también alcanzará a la capital que experimentará una fuerte proyección internacional y se convertirá en la puerta de entrada de los más de veinte millones de extranjeros. Sí, efectivamente, vendrán en avión en su mayoría, lo que parece ser la principal objeción de algunos colectivos ecologistas que ven en el CO2 que emiten los aviones la clave para detener el cambio climático. También emiten CO2 los aviones que llagan a París y nadie se opone a Disney Land por un argumento tan peregrino.
Muchos se pregunta ¿ahora qué?
De momento tenemos un proyecto, con una opción de compra sobre los terrenos que posibilitan que se construya en Ontiñena y ahora lo siguiente será regular normativamente una instalación tan compleja como es Gran Scala. Para ello, el gobierno pretende remitir en el plazo de un mes el proyecto de Ley de Centros de Ocio de Alta Capacidad, que posibilitaría este proyecto, o, quien sabe, otros de análogas características.
Ningún gobierno responsable dejaría escapar un proyecto como Gran Scala y menos en la actual situación de crisis económica que vivimos y que durará una temporada.
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